Se
suele decir que hemos heredado desde hace siglos una concepción del
conocimiento como reflejo pasivo de la realidad. Accesoriamente,
fuimos separando de forma binaria el decir del pensar.
Sin
embargo, esta forma de concebir el conocimiento ha cambiado. La
acción, el deseo y la imaginación vuelven a tener relación
entre sí. Paradójicamente, el salto hacia el futuro es, como tantas
veces, un regreso al pasado. Un regreso a los orígenes, a la
oralidad y a la obra colectiva.
Además
del formato de cómo contar las historias, el hipertexto trae
aparejado profundos cambios en el concepto de autoría donde la
antigua forma de considerarla pierde su sentido o por lo menos
requiere una revisión profunda y un cambio en el concepto de
propiedad intelectual y las leyes que lo rigen.
El
autor reviste un estatus relevante en el sistema capitalista, aunque
esa individualidad sea propia del pensamiento del ser humano e
intrínseca al hombre.
Según
Humberto Eco, la obra lleva en sí misma su modelo de lector. Y por
tanto es necesario que el lector reconstruya la red de dependencias
de las voces para que ésta sea comprendida. Esta idea, una de las
lecturas posibles, integran al lector como otro constructor asociado
en el producto ficcional.
Ignacio
Ramonet no es de la misma idea, ya que sitúa la caída de esa idea
con la sustitución de la máquina por el mercado. El mercado ya
existía en el Renacimiento pero era un mundo de elegidos. Hoy en día
regula todos los ámbitos de la vida. En la máquina todas las piezas
tenían un uso para el buen funcionamiento de la sociedad. En el
mercado se seleccionan las piezas quedando excluidas las que no
tienen validez.
Roland
Barthes aclara: "Quien habla en el relato no es quien los
escribe y el que lo escribe no es el que es".
Hay
que tener presente que el Hipertexto no se trata de una tecnología
más de la palabra, sino una forma de pensar que ha cambiado la
concepción que tenemos en el abordaje del mundo en la modernidad.
Hoy
en día los detractores del libro electrónico pelean
encarnizadamente contra el augurio de la muerte del libro. Critican
también la no linealidad del texto hipertextual, argumento nada
original para quien haya tenido la oportunidad de disfrutar de un
texto de Joyce, o más cercano a nosotros, un texto de Julio
Cortázar, como Rayuela.
En
resumen, la gran ventaja que permite la estructura hipertextual es
facilitar la localización de información relevante. Sin embargo, la
estructura hipertextual también puede acarrear una serie de
desventajas, como pueden ser la desorientación y el desbordamiento
cognoscitivo.
Sea
en la ficción o en el periodismo, el hipertexto trae una dinámica
diferenciada de lectura sin requisito de comienzo, medio y fin. Cada
uno puede decidir por dónde empezar o terminar, para completar el
tema de interés.
Según
Pierre
Lévy, la estructura del hipertexto se constituye a partir de 6
principios
que están interrelacionados:
- Principio de la metamorfosis: la composición, extensión y configuración de la red hipertextual están en constante cambio y esto se debe a la permanente abertura de la red al exterior
- Principio de la heterogeneidad: textos, sonidos e imágenes son integrados por la digitalización y componen un lenguaje único
- Principio de multiplicidad y de encaje de las escalas: la organización del hipertexto es fraccional, o sea, cualquier nudo o conexión se revela compuesto por toda la red. Cada hipertexto es un subhipertexto de un hipertexto mayor
- Principio de movilidad de los centros: la red hipertextual no tiene un centro único, sino diversos centros móviles y temporarios entorno de los cuales se organizan infinitos rizomas
- Principio de la exterioridad: la red se encuentra permanentemente abierta al exterior. Las fronteras entre lo que es interior y lo que es exterior del hipertexto son móviles
- Principio de la topología: la red se constituye en el propio espacio en el que son trazados distintos recorridos hipertextuales. La red funciona en base a la proximidad a medida que los enlaces electrónicos aproximan espacios y temporalidades.
La
hipertextualidad en las estructuras de datos (bases de datos,
archivos estructurados, etc.)
La creciente complejidad
de las redes hipertextuales y los diferentes objetivos de información
y comunicación han llevado al establecimiento de diferentes
estructuras de organización de la información: Joel Sklar en su
obra Principles
of Web Design, resume de este modo las estructuras de la web:
- Estructura lineal: la organización es secuencial y el recorrido de lectura es único y predefinido. El usuario puede sólo avanzar o retroceder como si se tratase de un texto impreso. Este tipo de estructura es ideal para recorridos de tipo “narrativo” (contar una historia, describir un proceso, etc.).
- Estructura paralela: la información se divide en diferentes secciones que permiten recorridos lineales en su interior. Pueden existir algunas conexiones transversales. Esta estructura es muy empleada en manuales, cursos de formación, etc.
- Estructura reticular: todas las páginas están interconectadas entre sí. Para evitar que el usuario se pierda en el laberinto hipertextual conviene indicar en cada página la ubicación exacta de la misma. Esta forma es ideal para favorecer la exploración por parte del usuario.
- Estructura jerárquica: es la estructura más utilizada. El usuario puede tener un panorama general de los contenidos y saber con cierta precisión adónde se encuentra. La navegación dentro de cada sección es lineal.
- Estructura tipo cluster: similar a la estructura jerárquica, pero las páginas se reagrupan en “islas” específicas. La navegación dentro de estas secciones es libre.
- Estructura tipo catálogo: estructura similar a la de una base de datos. El usuario navega libremente, elige y compara productos. Cuando decide hacer una acción, por ejemplo, comprar un producto, entra en un “túnel” (estructura lineal) para efectuar el pago. Esta es la estructura clásica de las webs dedicadas al comercio electrónico.
Como
epílogo al desarrollo que intentamos de esta arquitectura
Hipertextual, vale mencionar las investigaciones y experiencias
llevadas a cabo por el MIT, que demuestran por contraposición en el
análisis de dos grupos de personas de diferentes edades, las
diferentes maneras de abordar y recordar secuencias de información
dadas, son lineales para los mayores y “asociativas” para los más
jóvenes. Estos últimos son claros ejemplos de que las últimas
generaciones contemporáneas de Internet, integran la
hipertextualidad como modo de procesar y guardar mentalmente esos
mapas.
Desde la mirada del profesor, el modelo asociativo de procesamiento de la información de los nativos de estas tecnologías, requieren una adecuación de las actividades y técnicas utilizadas en clase.
También debe tenerse en cuenta que el foco de atención "salta" siguiendo esos enlaces que quiebran la secuencialidad y requieren adecuar las estrategias, actividades y medios con los que se lleva a cabo la tarea en el aula.
Desde la mirada del profesor, el modelo asociativo de procesamiento de la información de los nativos de estas tecnologías, requieren una adecuación de las actividades y técnicas utilizadas en clase.
También debe tenerse en cuenta que el foco de atención "salta" siguiendo esos enlaces que quiebran la secuencialidad y requieren adecuar las estrategias, actividades y medios con los que se lleva a cabo la tarea en el aula.


